Manos indefensas
De tierno niño
Recibieron golpes y ofensas
¡ pidiendo tan solo cariño !
Las agujas penetraron su alma
Hundidas por la voluntad malvada
Del verdugo de quemante llama
Y de asesina puñalada
Quebró a la inocencia
De pequeña criatura
Que pedía clemencia
Por la despiadada tortura
La fría mirada de madre ultrajada
Fue testigo silenciosa
De tal canallada
¡ Repudiante y escandalosa !
No conoció la risa
Solo los maltratos que le acompañaron
Su existencia se esfumó de prisa
Por los puños que lo lapidaron
Descansa ahora
Radiante angelito
Porque ya no lloras
Ya no te sientes chiquito
Extiende tus alas
Y juega en tu cielo
Saca la daga
Y siente el consuelo
AUTOR ( OSLER DETOURNIEL )
DERECHOS RESERVADOS