Muchos se enojan con el tiempo,
pero desmentiré ese viejo lamento.
El tiempo puede ser inoportuno,
pero también es oportuno.
El tiempo da antes de quitar
y eso lo tenemos que aceptar,
porque si bien a veces quisiéramos parar,
tenemos que asimilarlo y al tiempo abrazar.
¿Por qué se enojan con el tiempo
y lo llaman ladrón de sueños y de aliento?
El reloj no para
y el movimiento nunca se acaba.