sominona

vencer sin armas


Al decidir dejar las armas,
nos entregamos a los poderes,
porque ellos no las soltarán;
te empujarán a que seas tú
quien las empuñe,
para así culparte
de sus propios errores.
Es cierto,
nuestra mayor arma es la pluma,
para escribir con ella
un final distinto al marcado,
y no olvidar los pasos
que nos han señalado.
Solo así,
En la compañía
De mi soledad
Logre entenderlo.