Espero que jamás puedas olvidarme.
Que mi nombre
se quede grabado en tu cabeza,
y que el apodo que me pusiste
se te atore en la garganta…
como una palabra
que necesitas gritar,
pero que no puedes decir.
Que incluso tragar saliva te arda
cada vez que intentes convencerte
de que nunca significó nada.
Espero que todo lo que llegues a amar
te recuerde un poco a mí.
Que en los momentos más simples,
sin querer…
aparezca mi nombre
en tu mente.
Y que, si tu mamá llega a mencionar
nuestras salidas,
o todo lo que no fuimos,
sientas ese golpe
que no te deje estar en paz.
Rezo para que mis recuerdos,
mi presencia,
hayan pintado tu vida.
Y que, cuando intentes borrarme…
solo consigas
esparcirme más.
Espero que jamás puedas olvidarme.
Espero que te pase
exactamente
lo mismo que a mí.