“Como un pájaro que vaga desde su nido, así es un hombre que
vaga desde su lugar“. Proverbio 27: 8.
Sin norte, soy un ave
que ha perdido la orientación.
Mi mente vaga de un lugar a otro
buscando una razón.
Saetas me persiguen
de brumas estoy rodeado.
Como un queso emmentaler esta convertida
mi alma, que huye sin rumbo.
De pie, aunque tambaleando
resisto los golpes del cazador.
No pido ayuda ni compasión,
en el fuego se funde el hierro,
o se pierde la razón.
Soy culpable, he traicionado
mi corazón.
Es justo el juicio y justa
la condenación.
Es El Juez quien decide mi
condición.