Kamar Oruga

Más Allá del Silencio

 

Hay cierta mística en oír pasar al viento, cierto encanto extraño y absurdo.

El viento es la música indescifrable e ignorada en los círculos de los Mortales. 

Y en el trasfondo de mi propio ser 

veo a la vida abrirse 

en nombre de la vida 

como la ilusión más real de todas. 

Y por un instante habito el deseo 

de saciar todos mis deseos,

de someterme al engullimiento 

de mí mismo. 

 

Los dioses no conceden la libertad, nos someten a ella. 

La verdadera religión es el Hombre, todo emana de ella y se destina hacia ella. 

Así como en el cielo permanece el silencio, en los dioses permanece la eterna confusión. 

 

Más allá del alba pienso en los secretos nunca revelados, en los deseos nunca expresados, en las visiones nunca vistas, en los dioses ignorados. 

Y sintiendo como quien no siente creo que la verdadera vida permanece oculta de los sentidos más primitivos, y se expresa a sí misma desde el interior de un interior aún más grande; eterno y fugaz. 

 

Donde comienza la vida como el accidente de estrellas que es, 

y se nos va deshojando en el suave contacto con lo desconocido.

Hoy la vida y la muerte

juegan éste ajedrez inconsciente.

Me pierdo en los jardines de mi memoria, 

siento con curiosa pena que fui todos los hombres, 

ahora el destino me nombra Nadie. 

 

El alba se enciende una vez más...