Ya no calman mis heridas
el yodo la miel, el descanso
ni si quiera estar rezando
me vale de medicina.
Hace mucho que no sangro
pero el dolor no se quita,
y a pesar que cicatrizan
las heridas, van brotando.
Tengo heridas en el alma
de los golpes que me has dado
fueron feos y rechazos
que sentí cual puñaladas.
Y en la carne que no sangra
en la piel, siguen estando
las heridas con las marcas
de sufrir, tantos engaños.
Este dolor tan amargo
esta pena que me mata
no tiene cura, ni sana
tus heridas me han matado.
Fue mi amor, el maltratado
las caricias los abrazos
las promesas con mentiras
los besos, que no querías
las palabras con su daño,
todo eso me hizo heridas.