FRANCISCO CARRILLO

mis heridas.

Ya no calman mis heridas

el yodo la miel, el descanso

ni si quiera estar rezando

me vale de medicina. 

 

Hace mucho que no sangro

pero el dolor no se quita,

y a pesar que cicatrizan

las heridas, van brotando. 

 

Tengo heridas en el alma

de los golpes que me has dado

fueron feos y rechazos

que sentí cual puñaladas. 

 

Y en la carne que no sangra

en la piel, siguen estando

las heridas con las marcas

de sufrir, tantos engaños. 

 

Este dolor tan amargo

esta pena que me mata

no tiene cura, ni sana

tus heridas me han matado. 

 

Fue mi amor, el maltratado

las caricias los abrazos

las promesas con mentiras

los besos, que no querías 

las palabras con su daño,

todo eso me hizo heridas.