Te quiero hacer el amor
amargo,
para empezar la mañana
acompañado de unas tostadas
untadas con mermelada.
Te quiero hacer el amor
a la mostaza con papas,
tenerlo listo para cuando llegues
con hambre y cansada
tras una larga jornada.
Te quiero hacer el amor
y consolarte
cuando te vea angustiada,
llorosa,
cuando pienses que no podés más.
Siempre habrá un hombro
donde poderte apoyar,
un pañuelo para secar
y un abrazo que no habla,
pero dice:
quiero ser tu refugio,
tu hogar,
tu lugar seguro.
Te quiero hacer el amor
escuchando tus sueños y fantasías
y hacerlas un poco mías.
Conocerlas todas,
hasta las más disparatadas,
y tal vez quien dice
podamos cumplir algunas.
Quiero hacerte el amor
de tantas formas distintas
que el sexo
será solo una excusa
para besarnos sin ropa
y fundir nuestras almas
hasta volverlas solo una.