Max Hernandez

Carta a mis hijos

Siguen siendo mis niños

 

Siempre tomaré sus manos, papá está y estará siempre para lo que necesiten

 

Alguna vez les dije, a cada uno: mientras viva haré lo imposible por defenderte, incluso de ti mismo(a) si fuera necesario

 

Eres parte de mi, no imaginas lo feliz que me hiciste cuando me miraste por vez primera, cuando cogía tus manitas, tan pequeñas, tan indefensas, tan tiernas

 

Y cuando dijiste tus primeras palabras. Pa. Tu mamá siempre estuvo celosa.

 

Dormías en mi pecho, te cambiaba, te bañaba

 

Fuimos al colegio juntos, te recogía

 

Lloraste en mi pecho por tantas cosas, y descubrimos el mundo juntos

 

Ya no te puedo cargar

 

Ahora no me preguntas por las tareas, sabes más que yo

 

Y vas al mundo diciendo: ya vengo

 

Y atrás quedaron tus loncheras, tus lápices de colores, tus dibujos

 

Y la eterna necesidad de un abrazo tuyo. No sabía a lo que me metía al ser padre. Es difícil crecer, pero quiero que recuerdes:

 

Siempre estaré orgulloso de ti, de tus logros y fracasos, de tus sueños y ambiciones siempre que no lastimen a nadie

 

Y siempre estaré acá, esperando que me pidas ayuda, consejo, y que vengas a contarme tus penas para ponerte mi hombro y decirte que papá está acá, siempre, porque te amo, y gustoso caminaría descalzo al infierno si de ellos depende tu felicidad 

 

Papá siempre estará acá 

 

Siempre, mi pequeño(a)