Sheilo Sanz

INSÓLITA EMOCIÓN.

INSÓLITA EMOCIÓN.     


 ¡ Estar sin tí... ahora ! 
¡ Duele tanto !

Ha cambiado esa insinuación seductora de antes.

¡ Que por momentos existia !

Ese juego fascinante
que hacia ti me atraía.
▪
Ahora te has hecho tan presente.
¡ Que dueles !

Ahora esta insólita emoción
tan indescriptible

Enerva mis habituales
horas solitarias.

¡ Que nunca se detienen !
▪
¡ Quizás te he guardado tanto !
¡ en mi sensible alma discreta !

Que ahora es imposible
seguirte ocultando.

De lo que nunca
explicación tuvo.

Para entender un delirio,
que no era decisivo.
▪
¡ Existes...  y lo sé !

¡ Ahora lo sé !

¡ Sé que estas ahí !
Donde no puedo alcanzarte.

Con mi mano insuficiente.
▪
¡Quizás sí... te he sentido así antes !

Entre otros tantos
anhelos distantes.

¡ Que en mi sensibilidad latente !
¡ nunca he dejado de sentir !

Como aceptación sublime,
de un universo acorde.
•
Pero es indudable en mí...

Esta sublime nostalgia,
con profundidad única.

Plasmada en mi infinita,
existencia imborrable.

Que defino con captada exactitud.
▪
¡ Un ser tan único !
¡ Que extraño tanto !

Tan parecido a mi propio...
y profundo sentir nostálgico.

Que trasciende auroras eternas,
desde muchos cielos abstractos.
▪
La existencia es libertad.

Donde se puede amar...
de muchas y tantas maneras.

Con innegable amor legítimo, 
que permite florecer la vida.

Que abunda primavera.
•
Es cuando renace serena,
en arraigado asidero.

Una flor tan exótica,
pincelada con albura.

Que teje lírico sueño.

Tan conforme con aquello,
que prevalece siempre.
▪
Existe excelso florecimiento,
que atrapa la esencia exacta.

Con ímpetu tan entera,
y con sentimiento tan inmortal.

¡Tan dificil de olvidar para el alma !
cuando sabe que es suyo...

Ese latido atemporal...
¡ que en ella se queda !

Haciendo tan extrema,
como precisa su existencia.
▪
Esa sensación tan única...
con seducción enervante. 

Desde cualquier quimera.

Debilitando certezas,
que sin razón aparente.

Simplemente cambian...
toda realidad conocida.
▪
Ahora no estoy segura
de lo que consideraba.

Era mi estabilidad emocional.

¡ Ahora solo sé !

¡ Que no deseo tu silencio !
¡ No deseo... tu distancia terrenal !

 

Autor....Consuelo Sanchez