Te veo tan sóla, Luna,
¿qué te pasa?
Tan dormida, tan escasa
-como nula-, ¿qué te pasa?
Caminas lenta los días,
angustiada,
y en las noches te presentas;
limpia pero abandonada.
Ya no eres tú, sino
por inercia,
y entre el negro vas vistiendo
vieja ropa con violencia.
Te noto triste, querida,
desfasada,
llena del cuarto menguante
que te mantiene apresada.
Pasas por un mal momento,
se te nota,
¿En qué guerra te declaras?
¿Cuál pueda ser la derrota?
Entre las nubes te veo,
agobiada,
marchita y encarcelada,
no te creo si \"no es nada.\"
Dime, Luna, ¿tú qué ganas
ignorándome?
Puede que esté castigándome,
y mirándote, mirándome.