~ * ~Sinopsis:
~ * ~Lo inmortal es lo que se tiene en el alma, como la voz interior, el alma queda después de morir. Así es para Pulen un hombre asesino a sueldo y mató a unos cuantos, pero, el que se quedó inmortal fue él…
Pulen es como el polen se esparce como pólvora con los vientos. Pulen es un hombre alto, de barba y bigote y de cabellos castaños largos y lo peor es que es un asesino a sueldo cuando lo contratan hasta los francotiradores de la zona a vigilar con vileza a toda la comunidad por los altos crímenes que allí se matan como si todos fueran perros callejeros. La zona está altamente vigilada por Pulen desde su gran e inmenso escondite donde posee un rifle, un magnum 45 ó de 9mm, un machete, una Smith and Wesson de 9mm también y comida enlatada. Pulen es un asesino a sueldo si es como el polen si se esparce como pólvora con los vientos a germinar y con más maldad que nadie. Todos en la zona conocen a Pulen y hasta muchos desean ser como él, altanero, agresivo, indiscreto y por ser un hombre tan indecente. Pulen mata y la autoridad no es capaz de arrestar al agresor porque es tan peligroso que hasta la autoridad le tienen miedo, es un decir, aunque ya lo tienen muy vigilado de cerca es el comentario y que ofrecen todos a la prensa. Pulen es el hombre más peligroso de toda la zona, y de toda la ciudad en cuanto a asesinatos de un hombre asesino a sueldo. Pulen cobra bastante, pues, en el albergue de su corazón de su alma y más su corazón es como la piedra, más duro que lo que perdura un diamante en ser pulido. Pulen es como el polen se riega y germina bastante, pues, hay y existen muchos hombres que desean ser igual o parecido a su exacta silueta siendo el hombre más buscado, perseguido, muy venerado por toda la historia. Pulen sabe sólo una cosa y es que siendo el hombre asesino a sueldo es el hombre más peligroso de toda la historia de la zona y de la humanidad en la ciudad. Si posiblemente es Pulen el hombre más exacto y más conveniente de todos los malos momentos. Pulen se aferra a la idea en ser un hombre asesino a sueldo, destrozando la vida, matando a la vida, y saliendo él airoso de todos los pormenores de la vida misma. Pulen sin salvar ni a su propia vida, y sin salvar a otros se dedica en cuerpo y alma a matar a sueldo y a quien sea en la ciudad. Pulen es el hombre más buscado por francotiradores que vigilan con vileza a la ciudad y a su zona, mirando en la mirilla de su rifle, pero, incapaces de matar a alguien, sólo acuden y llaman a Pulen cuando desean eliminar a alguien de su camino. Pulen sin darse de cuenta que lo utilizan para matar a él le agrada y le gusta ser el asesino a sueldo de la ciudad como el más buscado y perseguido de todos los tiempos. Pulen sólo quiso ser el hombre asesino a sueldo y el mejor pagado de la zona, pero, se le olvidó una sola cosa que, al fin y al cabo, hay uno mejor y otro peor que uno mismo. Aunque él se cree el único y el mejor siempre hay y existe uno mejor o peor que uno mismo. Pulen es como el polen germinando todo a su alrededor y esparciendo para germinar semillas y sin tener enemigos como secuaces y gente secuaces como amigos y que lo idolatran mucho. Pulen es el enemigo más audaz, tenaz, idólatra y con un superego en ser un asesino a sueldo en la ciudad. Pulen se desgarra el alma y la vida en contra de un por qué al desnudo de saber que el destino es como es sin apenas sospechar en querer ser como es con la vida en ser un asesino a sueldo, ¿y mata a unos cuántos?, pues, claro que sí, si es un asesino a sueldo. Pulen es como el polen dejando germinar a la vida y más a la esencia en ser un asesino a sueldo dejando entrever que el deseo de haber sido un asesino a sueldo se dedicó de lleno y por completo en ser el asesino más asediado y de todos los tiempos. Pulen como el polen germina el deseo y la convicción de ser un asesino a sueldo y de entrever a la rica razón en una buena locura, aunque es él el más pagado de la historia y de la zona como asesino a sueldo se convence de creer en el ademán frío y en el delirio inminente de freír sus sentimientos en la sartén con aceite candente y en el fogón como la hoguera más cruda de todos los tiempos para poder borrar de la mente humana la cacería de un asesino a sueldo que corre por toda la ciudad en busca de más paga y más gente para asesinar.
Pulen como el polen que germina no detiene su forma ni su andar por la ciudad, donde se cuece de espanto, miedo e inseguridad. Si posiblemente Pulen es el asesino a sueldo más venerado y más conducente de amar bajo el imperio del dolor y de la llave del odio en el solo corazón de gente sin escrúpulos y que llaman a Pulen a matar gente como un asesino a sueldo. Pulen sin saber una cosa y es que Dios lo sigue sin saber que su destino es una obra sin un buen acto. Pulen no sabe una cosa y es que a Dios nadie le gana la batalla, la guerra, ni sin barreras, fronteras ni horizontes no se detiene el alma a consecuencia del alma muerta ya. Pulen con su destino y con su alma ya muerta cae sin redención ni en el juego del alma dentro de un solo cuerpo que ya no se detiene en creer en el alma muerta. Pulen cree que su destino es eficaz, recto y pertinaz, cuando en su alma no quiere más querer perder en el trance de la verdad, pero, es que Pulen sin saber una cosa y tan extraña como poder ser ya un muerto y con su alma ya muerta queda sin alma en caer sin redención alguna sobre el tejado donde se halla el escondite de Pulen vigilando con vileza y audacia a la gente que desea matar como asesino a sueldo y sin percatarse que la policía lo sigue sigilosamente es un delirio tan pertinaz. Pulen calla en demasiada vil irremediable y es que ya no tiene ni posee alma dispuesta a querer amar a sus semejantes como se ama a Dios igual que a su prójimo. Pulen es el asesino a sueldo que conlleva una dulce y mala atracción por ser el asesino a sueldo más venerado, llamado y pagado para asesinar a unos cuántos. A Pulen se le advierte que no continúe la zaga de asesinatos en la zona que sabe que son perpetrados por él, pero, él no hace ni el menor de los casos cuando en su destino y en el acecho de convertir a su razón en una eterna locura va y va descendiendo hacia el más de los peores y malos instantes. Pulen arde de valentía, pertinaz circunstancia y de suspicaz delirio delirante por asesinar a sueldo, el que le paga él paga más, o sea, asesinando a sueldo. Pulen como el polen germinando siempre esparciendo su germinación con los vientos si se cuece sin espanto y sin miedo a otros que quieren y desean igualarse a él. Pulen se atreve a desafiar la fuerza, valentía y la honestidad aunque es fiel y leal a su labor como asesino a sueldo. Pulen desea ser el hombre irreversible, anverso y adverso siendo introvertido como siempre en el ámbito terrestre y de profesión ser un asesino a sueldo. Pulen será posiblemente irreal o controversial, pero, es lo más real que existe un hombre asesino a sueldo. Pulen quedó como todo héroe el que corroe, venera y trasciende en demasiada virtud exagerada y de un hombre de un honesto desenlace cuando ser el hombre más buscado por francotiradores y por gente de la zona, él se aferra a interpretar que sus actos son buenos, de valentía y de ávido desenlace. Pulen desafía la certeza en ser el hombre más delincuente de la zona, adversario de muchos e idólatra para otros. Pulen como el polen germina y deja caer con el viento su polen para que otros persiguen su camino y su destino y así que es como el prófugo y delincuente peligroso de la zona, pero, el más pagado de la zona como asesino a sueldo. Pulen se aferra al desafío serio y muy perfecto en acertar con vileza y con la mirilla hacia donde él observa a su hombre más vulnerable en caer para ser él el asesino a sueldo más buscado y más venerado de toda la historia. Pulen como el polen más aferrado de todos los tiempos se aferra a la manera y la forma más eficaz de todos los pormenores cuando en el ambiente arde de humo de un cigarrillo con nicotina que él mismo hace comprar con un niño que le hace los mandados sin saber quién es él. Si posiblemente será un ente peligroso desatando la fuerza en la delincuencia y siendo un hombre rudo se convierte en un alma destrozada cuando su alma no puede morir como él mata a mansalva a gente sin escrúpulos siendo un asesino a sueldo.
A Pulen se le desgarra el alma y su corazón cuando no encuentra cómo morir ni en paz. El alma de Pulen posee un terrible y mal castigo por parte de un Dios que lo sigue sigilosamente callado. El alma y su corazón lo matan en vida y él no lo sabe nunca de que su alma quedó como el embate de dar una sola falsa solución en cuanto a que no puede soportar ni matar más a su alma si ya está muerta. Pulen germina con el viento por caer polen cerca de él para hacer germinar a otros delincuentes que padecen el mismo síndrome y es querer asesinar a sueldo. Pulen quedó como el dolor o como el amor cerca del corazón, pero, en el enjambre de quedar sobrio y muy vigilante desde su escondite hacia la dirección correcta que mira y que observa desde la mirilla de su rifle. Pulen cree que su mundo es igual al de todo el mundo, pero, aunque no es así, la vida de Pulen llamó la atención fabricando la manera y la forma de creer que su mundo es una camorra ideal, pero, no, no es así. Pulen y su alma ya muerta sucumbió en un delictivo trance y de un mal percance cuando su alma ya está muerta de dolor por ser un asesino a sueldo y un delincuente prófugo y un ente malhechor. La vida para Pulen el que germina polen cerca de él mismo para que otros germinen su esencia y más la delincuencia que lleva arraigada entre sus manos de un hombre peligroso, transgresor y un mal hombre. Pulen se siente como el peligroso hombre el que mata a mansalva y a todos por igual sin importar a quien sea, como la costumbre de estar en contra de un todo en común. Pulen se aferra a la osadía de ser eminentemente el hombre más peligroso, vanidoso y fabuloso de todos los malos tiempos si se siente como un desprevenido sin ser a ciencia cierta como un dolor de cabeza para otros entes que viven en la zona donde él yace vigilante y vigilando a quien matar siendo él el asesino a sueldo. Pulen como el polen más germinado de todos los tiempos y con el viento se acerca en ser como el deseo o como la era refrescante esparciendo semillas para crecer como la misma esencia de él mismo. Pulen se acerca a ser el hombre más cálido, candente y vehemente por matar a quien sea y a quien lo llamen a matar siempre y cuando se pague lo que él pide por ser el prófugo más pagado de la zona y de la historia. La zona vigila como Pulen lo tiene todo muy vigilado cuando en el albergue de todo se aferra a la gran suerte de tentar a la gran suerte en observar lo que encrudece de espantos cuando Pulen mata a mansalva. Pulen acaricia lo que irrumpe en el destino y más en el camino una matanza, masacre o un fatal desenlace para todos por igual. Pulen se acerca a su alma débil y a su indecorosa alma y corazón destrozando y desmoronando lo que queda y sin razón alguna. Pulen acecha lo que encierra la vida con la aventura de ser un juego inmortal y como la era juvenil de acariciar lo que parte el alma y el corazón una muerte en vida de esa alma mala que hirió a punza y espada a muchos quitando, robando y como un asesino a sueldo quitando las vidas ajenas. Pulen es y será un asesino a sueldo extrayendo de la vida a sus propias almas y desnudando todos los cuerpos a balas destrozando a la vida y más al alma muerta y de él mismo Pulen. Pulen sin desenfrenar a la vida ni a la mala osadía de entrever a la razón perdida mata a mansalva y sin apenas sospechar de la realidad de que la policía lo persigue a pie y a sombra destruyendo a la vida misma y queriendo borrar del mapa a los que mata sin compasión ni altercado ni camorra indeseada sino que el acecho acecha con devorar a la vida mísera y es ése Pulen con desmoronar a la vida misma con un sólo mal altercado con balas o municiones de un rifle que tiene a medio mundo en la mirilla y observando el frío altercado mata hasta a su propia alma.
Pulen sin saber que Dios lo persigue de rumbo a rumbo, destino a destino, y camino en camino para hacer pagar su delito, pues, claro que sí, si es Dios mismo y es un erudito, anacoreta o ermitaño hasta hacer pagar cada delito cometido de Pulen sigilosamente. Si dicen que Dios existe y sí que existe, pues, Pulen ha matado con o sin conciencia y sin debatir con la metáfora del que con la misma mano que come el pan con esa misma mano mata a su prójimo. Pulen cree que el deseo de matar es la única fuerza que él lanza a cuestas de la sola razón combatiendo lejos el deseo de amar a sus semejantes. Pulen cree que su mundo es irreal y que su alma y su corazón están vivos si el que mata a pulso muere a pulso. Si pulsando el gatillo de su rifle observando con la mirilla de su apuntador más recto, más directo y más convincente se da a la tarea de creer que su presa está dispuesta a ser atacada mortalmente herida y sin Dios hasta hacer pecar a la mano de un asesino a sueldo. Pulen se dedica en cuerpo y alma a matar gente, entes, seres humanos y personas de la misma talla y que él mismo encrudece tanto y por todo. Pulen se describe como un hombre corpulento, fornido y muy rudo si es un hombre alto, con barba, bigote y cabellos de color castaños. Pulen es un hombre de esos que creen que todo el mundo le pertenece y no es así. El mundo es de Dios. Dios lo sigue y lo persigue y más aún es lo más consecuente de todo y por tanto. Cuando sólo queda una forma y manera de creer en el amor a toda costa, pero, Pulen no cree ni en los espiritistas ni en la luz eléctrica. Pulen sabe una sola cosa y es que el deseo que él tiene de matar lo persigue y lo venera cuando en el albergue de todo y por tanto se consigue odiar con el mismo sentimiento que quiso amar una vez más, pero, todo quedó en un rencor destrozando el amor humano y más de Dios. Pulen quiso ser un hombre fiel y leal, pero, sólo a su rifle y jalar a su gatillo lo veneró más y más cuando en el albergue de un todo quiso ser como el fuego o como la vehemencia carnal entre un hombre y una mujer, pero, ser pirómano no lo agradó sino que le encanta matar con su rifle, con su Magnum de 9mm o con su Smith and Wesson de 9mm también. A Pulen las armas con silenciadores no le agradan porque sino es el ruido es la luz roja que lo delata. Pulen es un hombre seguro de sí mismo cuando en el combate de dar su primer salto como bandido, prófugo o delincuente fortuito se dedicó en ser como la magia trascendental, como la viva voz del interior que no opaca el desdén de proseguir una senda o una comitiva de hojas que caen en otoño. Los malos momentos se desviven como se malgasta con magnificencia la fortuna en ser un asesino a sueldo y más nada. Pulen se dedica en ser un ente delincuente y ser un prófugo sólo lo llaman a matar sin caer en cuenta que él mismo mata a su propia alma y a su propio corazón. La última hazaña de Pulen fue como la costumbre de ser un asesino a sueldo, pero, no le cayó del todo y por tanto bien sino que se electrizó su forma en ser un asesino a sueldo. Pulen se dedica a ser como la triste bondad, como el sólo sufrimiento y como la sola impoluta verdad. Pulen se enfrasca en la sola ansiedad de creer en que matar es bueno, saludable, y muy eficaz en el tormento de decidir a quién matar. A la verdad es que el sentimiento es rico y muy placentero, dice Pulen, con respecto de creer que matar es muy delicioso. Si Pulen decide que ver la hazaña de asesinar a sueldo se convierte todo en placer, gusto y encanto, pero, él no sabe aún a quién él mata y hiere pulso a pulso, gota a gota, sangre a sangre, destruyendo, desmoronando y desvaneciendo a toda una vida dentro de su peor acontecimiento en querer matar lo que desean matar algunas personas pagando con dinero a un asesino a sueldo. Pulen esparcido como germinando como el polen con el viento sembrando polen con el viento esparce con todo dolor la era, la primavera y la hazaña de creer que su mundo es real como él, pero no es así, sino que esparce veneno y atrae más delincuencia y, quizás, más prófugos a la esencia, quid y presencia innata.
Pulen decide ser el asesino a sueldo más buscado de todos los tiempos cuando en el camino, destino y rumbo se identifica como el comienzo frío y álgido como el tormento más friolento. Mientras que el destino se aferra a Pulen, él se aferra a la sola idea de matar como asesino a sueldo. Pulen es un asesino a sueldo, pero, ser un mal hombre ya lo llevaría por el mal camino. El alma de Pulen se vio aferrada y más que eso se vio atrapada, desolada, y muy malhumorada. Si posiblemente Pulen será un individuo delincuente en el afán de hallar y buscar lo que enreda el tiempo y lo que paga el dinero siendo un asesino a sueldo. Pulen quedó edificando el tormento frío, delicioso y fabuloso en ser un asesino a sueldo matando a entes y personas, tal vez, inocentes, si a él le pagan y él comete el hecho sin premeditación alguna. Pulen quedó como el embate en quedar sobre el destino, camino o rumbo en cada deseo y en cada aventura y con la locura que le acecha y por ser un asesino a sueldo. Pulen sabe una cosa y sin saber otra cosa se convierte en un mal hombre y eso a él no le convenía en ser, pues, sólo es un asesino a sueldo, pero, ser un hombre malo le quedó grande e inmenso. Todo es porque Pulen es un hombre de altos cabales y que se intensifica con demasiada vil e irremediable convicción de creer en el suspiro y respirando en el ademán frío de sus propias manos sólo pasará lo peor cuando con esa misma mano toma el pan toma su rifle para matar y eso no es de buena lid. Pulen esparce y germina más polen que nadie en el camino y con el viento soplando riega lo que jamás pensó germinar semillas igual o parecidas a él mismo con su mismo dogma, carácter, genes y con el mismo dolor de cabeza que forma en el camino, destino y en el rumbo a seguir. Pulen decide ser el hombre más caro de la temporada para ver si los que lo procuran a matar se van con otro asesino a sueldo, pero, no es él el mejor de la temporada y de la zona y todo lo premedita muy cuidadosamente porque realmente que la policía está en constante vigilia y vigilando a Pulen. Pulen y sus actos los hace y los realiza premeditadamente sin que nadie lo vea o mire y observe desde el interior de una mirilla o desde el ojo visor de algún hombre que lo perseguirá. Pulen sabe hacer muy bien todo menos cocinar ni los quehaceres de un hogar, que tal vez, al principio de su vida lo hubiera obtenido si se hubiera casado con una mujer, pero, no sólo quiso el camino de la perdición sino en ser un asesino a sueldo y más que eso muy pagado en la forma del dinero en efectivo y ¿qué hacía Pulen con todo ese dinero en efectivo?, si lo tenía guardado en una caja de seguridad. Pulen sólo acecha con devorar a su propio mal instinto cuando en el embate de dar una conmísera sonrisa a la vida sólo se debate entre la brisa y la prisa en ser un asesino a sueldo y ya con su alma muerta devastada, podrida y muy irreverente sólo acechó con aplastar y matar a su propia alma buscando en el interior vida, pero, ¿qué vida tenía Pulen?, si ya había matado a unos cuántos y esos cuántos se llevaron a su propia alma, vida y quid y Pulen aún sin saber de la verdad o de la realidad. Pulen el hombre más peligroso, buscado y observado por la policía aún no cae bajo el guante de la policía. Pulen llegó desde otra ciudad continua, cuando en ésta ciudad sólo lo vio parecer un tipo muy común, pero, no, era un hombre muy peligroso. Pulen decide hacer de lo más común lo más predilecto en ese escondite donde aguarda por matar con su rifle y de alto calibre a gente sin escrúpulos como dice él. Pulen sólo desea matar a viva voz y con un grito ensordecedor que germina con semillas esparcidas con el viento hasta hacer igualitarios a otros seres que sólo desean ser el primer asesino a sueldo en el “range”, pero, él es el único en la zona.
Pulen sólo edifica el tormento frío, audaz y tan tenaz de todos los malos tiempos, pero, en el aire sosegado y templado sólo germinó malamente en caer de rodillas hacia un venidero mal instante. Pulen y su alma ya dispuesta a seguir matando como asesino a sueldo sólo le queda el delirio delirante de creer que el cielo es el límite y que sus balas, tal vez, sean como aves que vuelan, pero, sin tocar el cielo. Pulen sólo edifica el tormento friolento y muy vivaz sin hacer temblar a su propia mano al disparar y con fuerte calibre hacia su presa más vulnerable y sin tener alguna compasión. Pulen edificó su forma y más el capricho exótico de creer en el venidero porvenir en saber que su esencia no pertenece a su rifle ni a él mismo le pertenece. Pulen será como el deseo o como la ira en el alma cuando en el comienzo en haber sido un asesino a sueldo hubiera sabido de las cosas más reales de la vida hubiera cambiado su vida a una mejor que la que obtuvo por encomiendas de la sola razón. Mientras que Pulen se le enfrío la sopa otro llegó a usurpar su camino, zona y con más vileza que él mismo, ¿y, qué hizo Pulen con éste individuo?, pues, lo persiguió unos instantes hasta que lo mató con la misma fuerza que un francotirador quedando él solo entre escombros de vileza y de sensaciones tan crudas como fue él ser el único y mejor del mundo y el más directo de la zona cuando él es el inmortal. Pulen sin saber ni apenas sospechar que es él el inmortal va y de seguro con una seguridad extrema hacia el más nefasto de todos los malos tiempos a matar a unos cuantos con su rifle de alto calibre. Pulen edificó su forma más exacta de entrever a la débil razón en querer matar y sin razón alguna porque él conectó a su mundo en haber sido el único asesino a sueldo como el mejor pagado de la zona y más de la historia en esa ciudad. Pulen quiso ser el único ser matón de la zona y el más adiestrado de todas las zonas más peligrosas donde no se iguala su alto calibre en querer ser el asesino a sueldo más buscado de la zona. Pulen se dedica en cuerpo y alma a saber una sola cosa y es que el deseo de morir no viene en camisas extrañas de sudores cuando su alma y su corazón ya están muertos y pertenecen a la vida del más allá.
Pulen, sin tan siquiera, mirar y observar que su vida yace en la vil muerte por querer matar a unos cuantos mató a su propia alma y sin alma no se puede morir. La vida de Pulen edifica, trasciende y con penumbras de dolores yace ya muerto de un sólo mal espanto cuando el mal es incurable. Pulen yace muerto de dolor de un alma muerta de dolores pasivos y de calores extraños. Pulen se atreve a edificar que su mundo es por suerte y que se juega las cartas al azar, pero, no, es la gran vileza con que vigila, observa a través de la mirilla sino después de la vil tormenta que se avecina en contra de la guerra sin cuartel que tiene Pulen y más en contra de la realidad. Pulen mata a mansalva y sin querer a nadie. Mientras que su alma yace muerta de dolores, sí, los mismos dolores que hace con sus víctimas si se les inmiscuyen muy dentro a Pulen. Pulen no se atreve a desafiar la vil muerte, ¿y llegará alguien más fuerte que Pulen y acabará con él?, si él es el inmortal y sin tentar a la vida del Cristo. Pulen es el gran erudito, anacoreta o ermitaño y solo y en soledad nadie es enemigo de Pulen. Pulen no tiene a nadie como amigo ni mucho menos enemigos. Pulen se debate entre la ira de ir y venir solo y en soledad hasta que algún día lo tomen por sorpresa la policía, pero, es que la costumbre de Pulen de seguir también vigilando a la policía para que no lo persigan a él. Pulen se debate entre lo más real y lo más perdido de todos los malos tiempos cuando él es el asesino a sueldo y sin ser traicionado por enemigos sino tiene a nadie en sus costados como amigos.
Si posiblemente Pulen es el enemigo mayor de la policía de la ciudad, pero, él no sabe una sola cosa y es que se ha matado él mismo una y otra vez, sólo, matando como asesino a sueldo con miserias y sin condolencias por nadie. Pulen edifica su cometido en caer de bruces sólo para mirar mejor por la mirilla de donde proviene la bala porque por donde él mira ahí está su presa. Pulen se dedica en cuerpo y alma a matar a su alma y sin saber que ya está muerto por tanta vileza, vigilancia y vigilia que él hace a los que desea matar. Pulen decide ser fuerte en la vileza y en la vigilia de ser el vigilante y asesino a sueldo si es el que le pegan para matar. Pulen decide ser el mayor de los secuaces solo y en soledad se debate en una ira sorprendente en permanecer sobre el tejado con vigilia y siendo vigilante se debate entre la espera inesperada de creer que su gran vileza lo hace merecedor en ser el gran asesino a sueldo al que le pagan por asesinar a gente, tal vez, inocentes. Pulen sin detener sus pasos sobre el silencio deja escapar una carcajada como quien lo pretende todo siendo él mismo el asesino a sueldo más pagado de la zona sin poder rechazar un trabajo para matar a una persona si se le paga el dinero en efectivo. Pulen cree que su instinto le confiesa y le delata todo, pero, es que su propio instinto lo acecha con devorar la carne, los huesos y hasta la piel muerta de dolor. Pulen decide una sola cosa y es que si sabe que su alma está muerta abandonará su profesión en ser un asesino a sueldo y se acabarán los asesinatos en la zona más transitada por el narcotráfico o por cosas ajenas, pero, él sólo mata como se lo ordenan y hace su trabajo al magnífico. Pulen acecha con devorar a su razón como a su locura entre tanto y por todo desde que se fue del momento en un momento en que la sangre lo hace llamar y es que el desastre de creer que la sangre lo venera, lo atrae y es que la sangre le pertenece a él derramada en el suelo como una herida que hiere con una bala y dejando sucio el suelo de sangre inocente porque la malhechor es Pulen. Pulen desertó y se fue del mundo como una hoja en otoño, ¿Pulen cambió de rumbo, dirección, camino o destino?, pues, no, si se quedó en el mismo escondite vigilando con vileza, y siendo el vigilante más audaz y tenaz y el más sostenible de toda la zona y se quedó ahí. Pulen quedó como el dolor de cabeza, pero, en cabeza ajena, cuando en el alma y en el corazón quedó abatido, adolorido y prohibido para el alma y para el corazón y que ama en verdad. Pulen decide ser el asesino a sueldo más caro de la zona y de la historia de la ciudad cuando sin calmar en redención va y busca su rifle y con balas y municiones y siempre con el dedo en el gatillo si lo que desea es matar más y más. Pulen se dedica en cuerpo y alma a matar a su propia alma, y queda dispuesto a continuar la zaga, los episodios y la aventura en desventura de matar, pues, en el combate de dar su último ¡zás!, será a su propio débil corazón. ¿Cómo muere un asesino a sueldo? Si el que mata muere como lo expresa la vida. Pulen sabe una cosa que matar es su pasión y su indeleble corazón así lo amerita y ameniza los latidos en el corazón de Pulen. Pulen se enfrasca de valentía, ansiedades nuevas y pasajes nuevos de vida si la idea de Pulen es venerar a la vida y saber que el acecho de la vida es el miedo, temor y la cobardía ante un hombre valiente y que no le teme matar a los corazones vivos. Pulen es un lenguaraz y atrevido hombre y tan suspicaz como el tormento o como la fría tempestad. Pulen es el hombre más rico de la ciudad, pues, lleva y tiene en una caja de seguridad guardado más de un millón de dólares en dinero en efectivo por ser el asesino a sueldo más pagado de la zona. Pulen se dedica de lleno a no tener compasión por nadie como nadie la ha tenido con él.
Pulen se dirige a su escondite para vigilar con vileza y con certeza hasta que caiga otra presa entre la mirilla de su rifle para halar el gatillo mortalmente y, así consagrarse como el asesino a sueldo más venerado de toda la zona y de la ciudad. Pulen lleva en su interior a su alma ya muerta de dolor, espanto, inseguridad y de un sufrimiento dañino desde que fue niño y sus padres lo abandonan a la suerte. Pulen creció en la calle pasando hambre, sed, mano amiga y un corazón que lo pudiera amar como papá y mamá, pero, lo que se encontró fue lo peor: delincuencia, malos actos, mal proceder, drogas, asesinatos y una mala vida. La vida de Pulen crece en el menor sacrificio humano cuando percibe que su mundo es inocuo, pero, en vez de ser inocuo fue un total fracaso, dañino, pertinaz y muy susceptible y vulnerable a la delincuencia. Pulen se enfrasca en poder lidiar con la naturaleza, pero, la naturaleza fue tan natural que se encierra entre su alma y su corazón deliberando una sola razón y es que la locura lo lleva a ser un asesino a sueldo sin poder edificar ni reivindicar con resiliencia a su propia vida y existencia. Pulen, con nefasto tiempo, se dedica de lleno a ser un asesino a sueldo sin importar que la policía lo atrape en el guante de la justicia, pero, su vida marca trascendencia, trayecto, eficaz momento, un altercado y una camorra ideal para poder ser el mejor asesino a sueldo de la zona y de la ciudad. Pulen se dedica de lleno a ser el mejor pagado de la zona sin importar que otro usurpe su lugar, pero, él con vileza extrema vigila y hace vigilia hasta con el peor o mejor que él y como no tiene amigos no tiene enemigos. Pulen no tiene antifaz ni disfraz, sólo, utiliza su bigote y barba con cabello de color castaño que él utiliza como disfraz, pero, es su atuendo más original y natural que pueda llevar un hombre en su vestimenta. Pulen sin frenar a su corazón no le hace temblar el pulso por matar con su rifle a quien se interponga en su camino llevando siempre como escudo y adarga a su rifle y con dedo en gatillo no hace temblar su pulso. Pulen se ve en la encrucijada de un por qué al desnudo de su corazón cuando en el embate de dar un ¡zás! no detiene a su mano ni a su corazón palpitar en un instante de ira, dolor, ofuscación o vanidad. Pulen no quiere detener ser un asesino a sueldo cuando en el afán de éxito subleva a su insistente corazón en petrificar la forma exacta de entrever que la razón se convierte en una locura total cuando en el fracaso no está en su firme dirección. La vida de Pulen se aferra a edificar su paz y su esencia como una quid permanente en demostrar que su poderío es aferrarse a ser un asesino a sueldo y siendo el más pagado de la historia y de la zona para poder ser el mejor que nadie y el número uno de la zona, el único e imparable. Pulen se aferra en una osadía que es simple y cabalmente con ser el asesino a sueldo más buscado, venerado y pagado de toda la zona. Pulen, en una salida, conoce a un tipo en el puesto de gasolina que tenía casi de frente a su escondite, es el único lugar que sale porque es lo más cerca que le queda a su escondite. Pulen se dedica mayormente a sufragar gastos para, así ahorrar lo suficiente para marcharse a la ciudad algún día, pero, no es por falta de dinero que él es un asesino a sueldo sino por placer, gusto y encanto que hace la mayoría de los trabajos a la gente que lo llaman, que le pagan y lo veneran como el más vil de los asesinos a sueldo. Pulen se identifica como el poderío más tenebroso, temible y miedo de todos los tiempos y de la zona más peligrosa de toda la ciudad y es Pulen el que es el inmortal con alma y corazón muerto de un dolor ajeno a su voluntad cuando el que mata mata y mata más a su propia alma y a su corazón quedando siempre como el inmortal.
Pulen se identifica como que es el asesino a sueldo, a ése hombre que conoce en el puesto de gasolina y el hombre le responde de igual manera. Los dos hombres en el puesto de gasolina son asesinos a sueldo cada uno en su zona y prácticamente hacen y realizan sus fechorías para poder ser el número uno y el mejor de la historia. Cada hombre se conoce, se mira ojo con ojo, boca con boca y reflejo con reflejo, pero, el rifle de Pulen se halla en el escondite, si es un hombre armado y el otro no. Los dos hombres concuerdan ser el número uno, pero, para ser el número uno hay que ser inmortal, uno era inmortal y el otro mortal. ¿Quién ganará la batalla?, para obtener el rifle más potente de la historia y que es el rifle de Pulen. Pulen se enfrasca la idea en ser el inmortal, el que tiene alma y corazón muerto, el que no siente ni padece, el que en sentido desfigurado mata con la ventura y desventura para ser el número uno de la zona y de la ciudad sin sentido alguno, sin capricho alguno y sin instinto alguno. La vida de Pulen se enfrasca en un ir y venir de un mal recuerdo cuando mató sin conciencia, sin razón, sin sentido a la vida ajena porque él es Pulen el asesino a sueldo, el que mata si le pagan. La vida de Pulen se ve en el altercado frío entre ése hombre que lo busca con sus ojos para poder reconocer a otro asesino a sueldo, pero, con la única diferencia que uno es inmortal y el otro no, que uno está armado y el otro no y que se pierde como se gana lo inmortal matando el alma y el corazón a diestra y siniestra en corazones y almas ajenas. La vida se aferra a la única osadía de creer que el hombre que tiene de frente Pulen es un asesino a sueldo y que alguien ha pagado el importe para asesinar al número uno, a Pulen. Pulen no está armado, si es él el que posee y tiene el arma y el corazón muerto y él es el inmortal. Los dos hombres se distancian en el puesto de gasolina, correr no le quedan ganas a Pulen hasta correr a su escondite, pero, con vileza, vigilia y vigilando siempre lo que es suyo, así es Pulen. Pulen creyendo que es él inmortal, salió sin estar armado, sólo, le quedó un arma y es la que tiene el contrincante y rival. Pulen sale desprevenido del puesto de gasolina y está dispuesto a correr a su escondite, pero, el arma que tenía el oponente ahora la tiene Pulen porque lo desarmó sin darse cuenta. Pulen decide tomar la caja de seguridad con su más de un millón en dólares y quiere marcharse de la ciudad sin olvidarse antes que dejó vivo a ése asesino a sueldo. Pulen desea buscar a ése asesino y terminar la reyerta, pero, recordó que alguien pagó para que lo asesinara, entonces, significa que existe alguien que desea su muerte. Pulen busca y busca quién podrá ser el que desea su muerte. Pulen no tenía amigos, enemigos ni secuaces a quién culpar, entonces, se dijo exhalando humo de cigarrillo que… -“el único que me conoce es el niño…”-. Pulen cree que es el hombre inmortal con el alma y el corazón muerto derrumbando, destruyendo, desvaneciendo y desmoronando todo a su alrededor y… Pulen, ¿mató a unos cuántos?, pues, claro que sí, cuando su alma y su corazón ya están muertos. Pulen es el inmortal. El otro hombre lo persigue y succiona todo camino buscando a Pulen mientras que Pulen ya abandonó la ciudad. Pulen sabe una cosa que si él mató lo pueden matar a él porque es una razón lógica y va en busca de quién lo ha mandado a matar para poder ser el número uno y el mejor pagado de la historia y de la zona. ¿Cómo averigüa Pulen de quién lo ha mandado a matar?, pues, simple, con el niño. El niño era un enano que sabía todo acerca de sus movimientos, de su vileza, de ser vigilante y matar como asesino a sueldo. El niño fue quien contrató a ése hombre para que lo matara para ser el niño el número uno, pero, todo le salió mal. Pulen sale inmediatamente de su escondite y se aferra a ser el inmortal.
Pulen mira por la mirilla de su rifle y tiene al niño de frente y no sabe ni qué hacer, es solamente un niño, pero, el niño contrató a ése hombre para que lo asesinara expresando dónde se hallaba su escondite. Pulen busca al niño y el que no tiene amigos no tiene enemigos siempre se dijo Pulen. Pulen toma su rifle y frente al niño le indaga, le pregunta y le perfora hasta el alma y el corazón preguntando por qué, ¿Por qué lo mandó a matar? Pulen ya muerto con su alma y su corazón ya es inmortal sin razón ni conciencia yace muerto en el alma, sólo, le dice y le explica al niño que… -“para matar se necesita uno nada más y tú pagaste para que me mataran, primer error, porque lo que uno hace nadie más lo sabe…”-. El niño entendió que con el inmortal no se juega y prefirió el inmortal seguir su camino pensando que era mejor que el niño lo asesinara, pero, ya era un muerto y muerto es.
FIN