La verdadera lealtad es desangrarse por tu ideal
¿Entonces porque mi alma me traiciona?,
Será por esta senda esperando cruento fin
Que es mi maldita vida, corta y aspera
Seguiré en pie, ¿porque he de seguir?
No hay trofeo ni alguna vil franja,
Para al fin mi inmundo cuerpo dejar ir
Pues la esperanza ya es olvidada.
Seré pues como la luna del día por venir
Tan visible como mi pobre alegría,
Pues cuando el sol sale, será mi morir
Esta se esconde, pues jamás lograría
Ser feliz junto con él al amanecer.