Escribo desde el hueco donde mi alma grita,
con la sombra fina de Alejandra Pizarnik en la tinta.
Palabras que tiemblan, silencio que pesa,
poesía que sangra, belleza y una infinita tristeza.
Traigo la furia de Sylvia Plath encendida,
versos que queman hasta mi propia vida.
No es fantasía, esto es una verdad desnuda,
cuando el poema duele el lector también la suda.
No cuento el pasado, lo hago sentir,
voces que arden siempre dentro de mí.
Mi Pluma es suicida, mi verso es un inmortal.
Esto es literatura, no es un recital.
Desde el filo oscuro de Anne Sexton,
rompo el silencio, lo vuelvo concreto,
me advierte y despierto,
confieso en rimas lo que nadie dice.
La mente es un abismo
y yo quien ahora escribe.
Vibra Alfonsina Storni
Se hunde en la noche,
y el mar en su sombra siempre la recoge.
Se hunde en la noche,
mi mente no compra ni vende ni esconde
El mar se la lleva, la espuma la nombra,
mi gata la llama
y luego ella me responde, desde la sombra.
No soy cronología ni dato preciso,
estoy en un papel, soy un verso indeciso.
La historia se estudia, la poesía se siente,
y yo estoy exponiéndome aquí,
aquí teniéndote en frente.
Y si hablo de sombra, de fuego y desvelo,
cargo a Francisco Ruiz Udiel desde mi cielo.
Nicaragua vibra desde adentro
Vibra desde el verso,
dolor que se vuelve en mí un gran universo.
Ustedes ordenan, estructuran, definen lo que ya murió,
interpretan, describen, analizan, registran lo que ya pasó.
Actualizate, la vida no es una explicación,
es cambio constante, pura transformación.
Yo hago que esta alma me ayude a hacer arte con mis letras
porque sé que en ellas yo llevo grietas.