El horno de los sueños rotos
En el caos de un ocaso irremisible,
las exuberantes siluetas
van perdiendo su rigidez:
preludio de futuros inciertos
donde el lenguaje se difumina.
La savia de la memoria
se petrifica en las bifurcaciones;
se vuelve cuarzo frío
que
impide transmitir impulsos
hacia el génesis de las nostalgias,
testigos de juicios
que
no habrán de celebrarse.
Ráfagas del pasado
taladran mis neuronas,
en busca, entre la escoria
del horno de los sueños rotos,
de retazos de mi infancia.