Como La Albahaca
Quisiera ser como la albahaca
que al tocarla, emana aroma delicado, sutil.
Su esencia viaja por los espacios vacíos,
y en cada rincón deja un toque útil.
Así me gustaría ser – no en físico, sino en alma –
poder difundir todo ese amor que llevo adentro,
para que me vean brillar con calma,
como quien ilumina un sendero sin intentarlo.
Así como la que sembré con mis manos,
en tierra que labré con mucho esmero,
con agua fresca de mi propio vaso,
hasta cubrir de verde el rincón que le di.
Tan sutil es, pero robusta de verdad;
aunque su tallo parezca frágil y delgado,
resiste el viento y la helada en la madrugada,
mi tesoro verde, mi bella albahaca.
Y cuando el aire pasa suave por ella,
baila un compás que el viento le enseña.
Su sombra se abre como un abrazo fiel,
para quien busca paz y no encuentra la señal.
Como ella doy mi aroma a quien me toca,
quiero regalar amor sin nada a cambio –
porque la fuerza verdadera está en lo sencillo:
vivir para dar lo que llevamos dentro.
Autor: Antonio Pais, Córdoba, 🇦🇷 Argentina 🇵🇹, La Paz, Depto. San Javier