Dafel Castro

Ella curĂ³

 

Ella paciente 

 

me desvelo las penas 

 

los ojos

 

el corazón,

 

en tantas madrugadas

 

su voz casi invisible 

 

seguía preguntando:

 

¿cuándo fue eso?

 

¿por qué no lo gritaste? 

 

¿nadie te ayudó?

 

Y yo,

 

cómo embrujado 

 

por sus ojos de pájaro triste 

 

fui desmenuzando 

 

una por una 

 

las intrincadas 

 

situaciones

 

de mi vida fútil;

 

sus palabras sazonadas

 

sus preguntas sutiles

 

sus caricias sensibles

 

sus besos apacibles;

 

ella y todo lo que es 

 

pudo

 

desenmarañar

 

hasta los dolores 

 

que creía inexistentes,

 

ella solita

 

logró curarme el alma.

 

¿Cómo no amar a esa mujer?