La vida te da caramelos,
para que ya dejes de llorar,
porque el gusano quiere azúcar,
con miel de abeja se llena mejor,
dejando atrás una dieta memorable.
Excava la tierra del suelo,
ayuda al muerto regresar,
que busque su corazón,
donde un pasado lejano,
lo regalo a su amado.
Libera al cóndor de su jaula,
vuela alto hasta llegar al cielo,
sintiendo las gotas caer en tu
pico, probando lo que es ser un ave,
ya no es un mito ser un hombre volador.
Sonríe cuando estés triste,
confunde a tu enemigo con
un saludo amistoso, enséñale
lo que es vivir siendo un caramelo,
que dejo de llorar en el cielo.