Lo veo mirar, repetido,
cómo pasa un nuevo día.
Ya no le altera el sentido
sentir que pierde su vida.
Dinero nunca le sobra,
menos tiene que recuerdos,
entre los cuales labura
y labura, y labura...
sin entender el motivo.
Ríe su alegría, que de pena caduca,
airado y desorientado por lo que le toca.
En su garganta seca no pasa el mal trago,
entonces calla la raíz y \"¡póngame otra copa!\"
La impotencia que en su amor
él ya no quiere sufrir;
la ignorancia del error,
\"qué fué lo que me perdí?\"
Y \"esta vida es un error que yo no cometí,
y algo me tira, me tira...
quisiera escapar de aquí.\"