Para destruir un sistema político
Es necesario estar dentro,
En el centro de
Éste.
Solo los idiotas no lo
Saben aún.
Donald Trump es la prueba.
Desde primeras horas de la mañana la ciudad amaneció más silenciosa que de costumbre, se percibía mucho menos tráfico rodado y más gente en los parques, en las aceras y en las calles caminando: el principio de las grandes marchas de manifestantes estaban, todas, anunciadas para el mediodía…
El tiempo de los llamados y tenidos como progresistas, en concreto a partir de los años ochenta del siglo XX, años en que empecé a prestarle más atención a estos eventos, es cuando se empieza a pelear a muerte hasta que la victoria del “enemigo” nos hace ver que tenemos en común la persecución, en aquellos años solo ideológica. Aquellas fuerzas “progresistas” de entonces, nosotros, ya digo, nos peleábamos a muerte, con rabia, puesto que era casi una cuestión de subsistencia social hasta que el triunfo del enemigo, siempre antidemocrático aún bajo, decían, un Estado de Derecho y por tanto engañosamente democrático contra el que nunca (nunca, por ellos éstas las circunstancias hoy) supimos unirnos nos hizo ver que por fin tenemos algo en común: la cárcel, el exilio, la huida, las persecuciones, el paro, la miseria, la tristeza, el desamparo. Los que tanto un tiempo nos peleamos nos encontramos un día encerrados, señalados como comunistas, alborotadores exaltados, antidemocráticos y así hasta hoy a principio del siglo XXI en este día de Uno de Mayo, día, dicen, del Trabajador y quienes, según yo lo veo, los únicos que lo celebran, con argumentos válidos, es la clase dirigente, los altos cargos, jefes y dueños de las grande empresas en concreto y en este tiempo las petroleras y sus derivados: en España y con datos de Greenpeace publicados el uno de abril de 2026: 11,5 millones de euros al día en ganancias lo cual dice que en solo en ese tiempo y hasta hoy ya tienen unas ganancias de entre 230-350 millones de euros sólo por el conflicto de la guerra ilegal de EEUU e Israel contra Irán, sólo en España. Nosotros seguimos cumpliendo, es decir pagando, más.
Yo creo que sería más justo y real decir, en estas circunstancias y desde hace años ya, que este Uno de Mayo es en verdad el Día de los Jefes, de los que siempre ganan digo