YO, ESCLAVO
Nosotros, los esclavos,
yo soy un esclavo, y lo sé.
Pueden robarme la vida,
pueden robarme la alegría,
pero ¿qué importa? Sé que soy algo,
algo más que un esclavo.
Puedo soñar en grande,
puedo soñar con el mar,
puedo ser un regalo.
Puedo ofrecer mi precioso ser,
puedo dar lo mejor de mí,
aquello que no puede ser aprisionado por el dolor,
aquello que no tiene precio, que no se puede intercambiar,
que no se puede cambiar por dinero. Soy humano.
Lo mejor de mí es ser humano,
un ser diminuto que sueña,
que pasa la vida llorando,
que se ríe de su propia sombra,
y sabes, puedo ser yo mismo.
Puedo levantarme,
a pesar de todo,
y soñar libremente.
Soy algo,
pequeño,
un soñador,
imaginativo,
y al final volaré,
saldré de mi prisión,
y volaré y seré yo mismo,
volaré de verdad,
y no dejaré nada atrás,
y al final seré libre.
Entonces seré el mar,
entonces seré el cielo,
entonces no seré nada.
Entonces seré todo,
seré lo que soñé,
seré aire puro,
seré luz,
seré amor,
seré todo lo que
siempre soñé,
y nadie sabrá que volé,
y sabes, eso es bueno:
ser libre.
Y seré luz,
en algún pequeño rincón,
y simplemente seré
algo nuevo
en el más allá.
Finalmente flotaré
en el inmenso Amor,
y tal vez desaparezca,
engullido por el Amor.