Glotonería al fallo
La glotonería ha dejado de ser una carencia para volverse un estorbo. El dolor, por puro cansancio, ha terminado por amarme, y yo he aprendido a disfrazar la tristeza con esta pereza que me mantiene a salvo.
Si alguna vez llega la luz, que sepa que tendrá que suplicarle permiso a mi sombra; solo así este sufrimiento podrá presumir que sigue vivo.
Y no, no hablaba del hambre de la boca, sino de esa urgencia de ser devorado por algo que no sea el Tártaros
Autor: Álvaro Sampayo