Freddy Kalvo

¿Dónde estás tío del alma?

 

¿Dónde estás tío del alma?

Pregunté viendo un lucero

y el lucero, titilando,

claro dijo: en los recuerdos.

 

Supe entonces que vivía

susurrando como el viento

que a su paso da la vida

aunque nunca pueda verlo.

 

Y de pronto a mi cabeza

se vinieron unas coplas

que hoy escribo recordando

su sonrisa encantadora.

 

Y llegaron los recuerdos

como lluvia que refresca

los jardines florecientes

con las blancas azucenas.

 

Y el paisaje trajo a cuenta

las anécdotas más claras

que ayudaron a la vida

y que viven en el alma.

 

¡Cuántos años transcurridos,

pero el tiempo con su paso

no ha borrado los cimientos

que en el alma han perdurado!

 

Han pasado ya los años

que se van inexorables

y aún vive en la memoria

como el sol de cada tarde

 

que se oculta... pero vuelve,

cuando asoma la alborada

con su luz siempre encendida

que ilumina toda su alma.