Oh joven...
de mirada vacua,
Que surges
entre las espumas del mar
que mi conciencia altera,
Quién fuera...
la cristalina rosa
de tus labios,
Aunque mi vida diera,
Tú...
que adornas la mañana
descuidada de armonía,
allá...
donde mi alma vuela
Y de tu soñar se adueña.