LOURDES TARRATS

AVE

Pequeño cuerpo gris,

sin brillo que reclame nada,

apenas un borde en la rama

para que todo el fulgor

se le fuera a la garganta.

 

Un pecho mínimo

donde caben

las voces de un bosque entero

y ruidos del mundo

que nadie quiso guardar.

 

Toma del aire lo que cae,

lo pule en silencio,

lo devuelve como nuevo

y, aun así,

duele reconocerlo.

 

Cenzontle,

memoria con alas,

archivista del aire,

coro encerrado en un solo cuerpo.

 

Cenzontle,

cuando cantas, ordenas el mundo,

y todo lo disperso

encuentra su sitio.

 

Vives entre orillas,

entre el recuerdo y la palabra,

entre lo dicho

y lo que nunca pronunciamos.

 

Tu canto abre tardes antiguas,

convoca rostros perdidos,

y en una nota

escucho mi propia voz

cuando aún no sabía mentirme.

 

Cenzontle,

memoria con alas,

archivista del aire,

coro encerrado en un solo cuerpo.

 

Cenzontle,

cuando cantas, ordenas el mundo,

y todo lo disperso

encuentra su sitio.

 

Quien te escucha

no oye un pájaro…

oye la multitud que llevas dentro.

 

Cenzontle

memoria con alas.