VINO BARATO
Mmm…
Así te vas tú…
¿Y tú qué te crees,
funambulista de camas ajenas?
Te largas así,
como quien bebe y se va sin la cuenta.
Llegaste con risa de oferta,
promesas que no cruzaban la puerta,
y yo —qué carajo—
te abrí la noche… te abrí la herida entera.
Pero lo tuyo nunca fue quedarte,
tú solo sabías probar…
Como el vino barato el amor,
un sorbo, una mueca y adiós,
otra boca, otro nombre sin voz,
otro cuerpo que no eres vos.
No me jodas, no hay función,
no hay aplausos ni perdón,
solo queda en esta habitación
tu desastre… y mi canción.
Hoy te vas con el cuerpo lleno de otros,
con esa boca oliendo a ensayo,
a besos que no saben ni cómo se llaman,
a promesas que nunca hicieron daño…
Y vienes a despedirte elegante,
como si esto fuera teatro fino,
pero aquí hay sábanas rendidas,
cenizas… y un nombre mal dicho.
Eres experto en huir antes del café,
en desaparecer cuando empieza a doler…
Como el vino barato el amor,
un sorbo, una mueca y adiós,
otra boca, otro nombre sin voz,
otro cuerpo que no eres vos.
No me jodas, no hay función,
no hay aplausos ni perdón,
solo queda en esta habitación
tu desastre… y mi canción.
No eres dios, ni siquiera buen actor,
solo un tipo jugando al conquistador.
Conmigo te equivocaste de historia,
esto era carne… no utilería sin memoria.
Te llevas mi sombra en los pies,
mi voz en lo que calles después,
y este recuerdo mordiendo tu piel
cuando creas que todo se fue.
Como el vino barato el amor,
te lo bebes y olvidas el sabor,
pero deja una marca peor
cuando ya no hay nada alrededor.
No me jodas, no hay telón,
ni final que salve esta función,
solo queda en esta habitación
tu desastre… y mi canción.
El amor… deja marca…
y tú ya estás señalado…
aunque te escondas…
en otros labios prestados…