Ascensión
No es más sabio el que nunca fue vencido,
sino el que del fracaso hizo su escala;
quien despliega el ala
de todo lo esperado y ocurrido.
El que lucha y ha obtenido
el agrio de una lágrima frecuente,
el hombre que, valiente,
discierne quien se va en el recorrido.
Si el muro fue infranqueable y fue sombrío,
más alta fue la fe que lo ha saltado;
que el hombre que ha lidiado
con la marea, no teme al corto río.
Pues, en el desafío
no se mide la altura por el vuelo,
sino por el ascenso tras el lodo,
quien lo ha perdido todo,
conoce bien el tacto de este suelo.
¡Por eso, oh porvenir, yo te reclamo!
No en soberbia, sino por la constancia,
quemada la ignorancia,
es vida lo que espero y lo que amo.
Samuel Dixon