El limbo de los escogidos
Mi verticalidad ahuyenta círculos
en descomposición,
mientras horizontes de basalto herido
suspiran preguntas sin nombre.
Dientes de marfil rasgan ágatas y cuarzos,
abriendo caminos hacia un futuro incierto
que no sé si me pertenece.
Sombras alargadas,
bocanadas de siluetas misteriosas,
anuncian un ocaso inevitable.
Me adentro en este escenario irreal
con una esperanza extraña y obstinada:
formar parte del limbo de los escogidos,
ser elegido
por un silencio que nunca responde.