Constantemente me alejo de lugares
personas, sentires,
bloqueo mi mente como quien cierra ventanas
para que no entre el viento de lo ajeno
comencé a escucharme realmente
mi alma inquieta quejumbrosa
imploraba por un poco de silencio
despojarse de voces que no me pertenecían
nunca me pertenecieron
rodeada de personas y ruidos
en medio del silencio al confrontarme
descubro el placer de la soledad
aunque áspera, me recuerda que sigo siendo mía.