alicia perez hernandez

QUIERO SENTIRME VIVA...

QUIERO SENTIRME VIVA...

¿Cuánto se pierde o cuánto se gana?

Cuándo no estás nada bien?

Cuándo has llorado sin remedio

y te desgastas por algo o alguien?

...la vida nos sorprende,

te quita lo que creías era tuyo

te hace llorar y sufrir.

¿A quién le reclamas?

 ¿Lo sentido y lo vivido?

¿No sé si te ha pasado?

Qué en ocasiones te arrepientes

crees que viviste una vida prestada

una vida ilusionada... de quien nunca estuvo.

Una vida plena colmada de amor?

Cuándo menos lo esperas te quedas sin nada,

No quedó nada de lo que creí que ese amor era mío!!

y me di cuenta que ese amor nunca existió?

Aquello por lo que dejé todo,

Aquello por lo que cambié mi mundo,

Mis planes y mis ideas, mi formación moral,

Mis principios, lealtad conmigo misma

Mi buen humor y manera de divertirme.

Mi forma echa y derecha de ser trasparente.

¿Y todo para qué?

No hay nada, nunca lo hubo lo que creí vivir. 

No era verdad lo que me hizo sentirme ilusionada.

De pronto me quede sin nada.

Me sentí morir, años de amarlo TANTO y se acabó.

¿Qué haces a dónde ganas?

Bueno siempre hay alguien real y ese es Dios,

Y nunca te va a rechazar es Dios!!

El nunca te deja de amar y siempre te perdona.

El único amor perfecto y eterno es de Dios.

Volveré a él es una solución a mi tristeza y dolor,

Busqué en todas partes y nada hallé, 

me doy cuenta que sólo Dios me ama y me salva.

me abraza, quita mi dolor y la tristeza.

Dios conmigo quién contra mí? Romanos 8\'13

Al final de todo en la vida lo único que quiero...

es sentirme viva y amada por Dios...

El hombre falla pero Dios jamás me va a fallar.

Alicia Pérez Hernández… México

No es la pluma la que escribe, es el alma

Todos los derechos reservados©

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;

porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;

que si extraje las mieles o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales, coseché siempre rosas.

...Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!

Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tan sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas...

Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

En paz - Amado Nervo