No Hay Ausencia
No hay ausencia.
Si uno quiere el regreso, como lo hace el zorzal intenta una y mil veces buscar su nido.
La latencia de quien lo añora puede ser el abandono.
Cuando uno quiere regresar, regresa libre,
regresa sin culpa, sin cargos,
deja un pasado que pesa más que toneladas de mármol fríos.
Si se siente el regreso es porque los aromas se han mezclado.
No es primavera, pero hay olor a jazmines.
Eso es el regreso:
la latencia del olvido por las horas que han pasado,
en la confusión del desosiego que tiene por volver.
Ese miedo que no deja al amor florecer.
Quitarse los miedos y volver
como vuelve cada mañana el sol
y cada anochecer, aunque esté nublado, la Luna está ahí.
Es tan solo dar el paso inicial
para la felicidad que aún persiste
en el autoengaño y el egoísmo que no nos deja trascender.
Autor: Antonio Pais, Córdoba, 🇦🇷 Argentina 🇵🇹, La Paz, Depto. San Javier