Dado la falta de perseverancia
la escasez de valía
y la incapacidad total de llamar a tu puerta
he dejado una vez más
que pase otro abril
haciendo la vida misma más corta
pero no así el olvido
matemáticamente opuestos
ajenos uno del otro
y a la vez tan compatibles
pues no hay vida sin un tú
no hay tú sin olvido
no hay olvido sin vida.