Es el poeta
alma sublime;
con ese sentimiento
que raudo cual saeta,
de amor su luz imprime.
Es su mirada
limpia y fulgente;
que brinda grande aliento
con rima apasionada
de ensueño efervescente.
Su numen brilla
como lumbrera;
guardando el pensamiento
como fértil semilla
de mágica quimera.
Autor: Aníbal Rodriguez.