Beso tu frente, luego tus ojos,
esconditos atrás de tu pestañas húmidas
de lágrimas de plenitud.
Tus labios, con aticipación, queman los míos,
un preludio, encendiendo nuestros libidos.
*
Nuestra intimidad, desenmascarada
por la luz de las velas papadeantes,
proyectada en la pared de descreción,
donde desnudas sombras en ritmo,
cual las altas y bajas de una marea.
*
El crescendo de nuestro sifonía,
aplaudido por suspiros de placer ,
resonado por nuestras esencias
en olas mutuas de plena armonía ,
calmando nuestros mares internos.
*
Sueños, con impaciencia, esperan,
ya que nuestra caricia, tanto anhelada,
en desobediencia, no se hace caso,
y nuestas palabras suaves de amor
siguen pintando nuestro mundo de ternura.
David Arthur ©®
El cuadro al oleo \"El enigma del amor\"
por cortesía de Guillermo Chacín