Me provocas a deshoras.
Me llegas y te quedas
anidada en mi flaquezas.
La curvilínea de tu pluma
Y, la cadencia sinuosa
de tu letras, devela
aquello que el alma anhela.
Leerte me hace voluble:
centelleo simbiótico
con el que hallo los caminos
Inescrutables de tus versos.
Me provocas un foráneo deseo
Que no sé cómo soslayar…
Y, dejarte pasar sin atisbo
Sería ponerle un fin
A lo que aun no ha nacido.
Pero, que ahora y sin duda
No hay vuelta de ser el mismo
Pues, soy cautivo de tu poesía.
Y, ya sin tu lirica el mundo no es igual.
Ferrán Sorel©
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04-29-26