Vente ahora como un lujo.
Y dame tu cuello
a mi labio de barbero.
Sentirás un escalofrío
como de un contacto eléctrico,
y de mi lengua, cada átomo del universo.
¡Oh, chupón del beso largo!
Que me veo reflejado en el deseo
de tu desnudo etéreo.
Trago a trago te voy desangrando,
y por la yugular a tu cuerpo
el deleite provocando.
Y latido a latido...
extravaso cada pulso carotideo
de tu cuello a mi pecho.
Soy del amor tu vampiro,
eritrocitos, plaquetas y leucocitos...
a tu corazón, ya dentro de mí lo siento.