Hay una especie
de animal en mi
corazón;
me susurra al oído
todas las noches,
le canta también
a mis pensamientos
y aquí, pegado
a las palabras,
reclama su
espacio.
En los amaneceres
me dice que
ya mi corazón
fue calmado
mientras dormía.
\"Tu corazón
está en calma\",
me dice,
\"pero los leucocitos
están débiles\".
Hay un animalito
en mi corazón;
no sé si es ave,
no sé si es
un pez,
pero cuando me
ve un poco alterado
él me dice:
\"Ve, ahí está el
papel,
hazlo, tú, animal
manso,
dale, juega con él,
pero no corras\".