cuatro paredes,
pero puedo dormir,
siquiera tu alegría
me obliga a seguir.
tres orificios,
ni cerca, ni lejos,
algo perdido
por ignorar tus consejos.
dos ventanas,
sol amarillo,
luna morada,
y la hora se queja,
ella no escogió ser la indescifrada.
una puerta,
verás luz,
serás libre,
o al menos eso creía.
Ahora siento miedo,
estoy abarrotado,
te lo imploro,
no me mires a los ojos,
pues sin salida me he quedado.