William26🫶

Cama 12

CAMA 12

 

 

Pasillo de sombras.

Cama doce, ala norte.

La humedad dibuja un mapa

en la pared que ya no soporta

su propio peso de cal.

No hay gasa. Hay un clavo,

un Cristo de plástico torcido,

y en el piso,

una bolsa de suero vacía

masticando el suelo.

El fluorescente parpadea.

Duda.

Yo también.

Pasa la enfermera sin mirar

—ya aprendió—

con el cansancio calado en los huesos.

Le pido agua; me devuelve el pasillo.

Le pido aire; me devuelve cloro viejo en la garganta.

El suero gotea cansado:

una gota cada mil inviernos.

Afuera hay un mes que no reconozco.

Aquí el tiempo no pasa,

se pudre en las esquinas

como polvo que ya es parte del muro.

Mi nombre habita un folder

que alguien perdió.

O guardó.

Da igual.

El de la cama once

tosió toda la noche.

A las cuatro, el silencio.

Nadie vino.

Yo tampoco.

El pecho ya no duele

como antes.

Duele gastado,

como ropa vieja.

Afuera llueve.

La gotera marcó el ritmo

toda la madrugada.

Cama doce. Ala norte.

El clavo. El plástico.

Mañana vendrá alguien.

O no.

El clavo sigue ahí.