En la cama de madera
duerme el gran monte,
que espera las noches
de tala y abandono.
(AUSENCIA)
Me sentí infante en soledad,
y en sueños me dijeron
que el odio
es silencio.
(SILENCIO)
Adiós, manos y brazos,
me iré a viajar
adentro de tus cuadros,
cuando aún tu mano
tocaba la mía
y nos volvíamos pájaros,
nos volvíamos alma.