Otros vendrán
con grandes letras
a decirte te quiero,
como te reciben
algunas ciudades de lejos.
Pero hay también
ciudades vacías.
A mí, en cambio,
no me verás llegar,
pero te habré querido desde antes,
en la espora paciente,
en la espora rebelde que vuela
y se asienta en la grieta.
Porque esa será mi forma.
Porque algún día entenderás
que esté querer mío
son de esos
que germinan en los rincones,
en las calles donde
\"esa buena gente\" no camina.
No estaré en misa de domingo
dejando mis encomiendas.
Estaré un día cualquiera
más cerca de un amigo,
en alguna mala casa
tratando de no llorarte,
tratando de comprender
por qué el sol
no alumbra igual
en el fondo de una botella.