Jorge RGF

¿Qué será de ti sin mí?

Hoy a mí me ensordece un pensar
que se mofa en decir:
¿Qué será de ti sin mí?

¿Te perderás?
¿Serás fuerte?
¿Realmente podrás?

Porque llegué a cumplir tus deseos,
resolverlo todo
por menos de un beso.
Pero esa noche
simplemente pactamos el acuerdo del desamor,
que ha sido doloroso.

A su raíz,
mi cabeza entra una y otra vez
en el: ¿qué harás tú?
¿Qué no conoces...?
¿Qué no buscar...?
¿Qué no puedes...?

¿Qué harás cuando quieras un abrazo, un beso,
un confidente,
un compañero de aventuras,
una risa en momentos serios,
una nube blanca en la tormenta?

¿Qué harás cuando escuches mi nombre,
cuando llegue la fecha de mi cumpleaños
o la que era nuestro aniversario?

¿Qué harás cuando veas a mi familia,
te acuerdes de ese chiste,
o vuelvas a querer comer eso que solo comíamos?

Cuando, pasado el tiempo, te pregunte por ese joven,
cuando suene la canción que te dediqué,
cuando intentes enamorarte y no sea lo mismo.

Cuando te bese alguien más,
cuando se equivoquen y te compren mariscos, una Pepsi o chocolate con nuez,
cuando veas a una pareja y sientas esa espina invisible.

Cuando te pregunten qué fui en tu vida,
si no estás arrepentida,
o que hablen mal de mí,
si has sentido algo igual de lindo,
si lloras por las noches.

¿Qué harás?
Me roba el sueño esta pregunta,
porque, para serte honesto,
aunque ya ha pasado el tiempo,
yo aún no sé qué hacer con mi vida
ni, qué será de mí sin ti.