Cada mañana es página nueva
y un lienzo con abundante tinta;
despierta el sol y besa la cinta
su oro toca todo y lo renueva.
Cada mañana el sutil lenguaje,
del calor plácido que aminora,
retrasa levemente la hora
de cavilar sin hacer ningún viaje.
Cada despertar expresa la sonrisa,
atrapada en la penumbra del ayer,
porque es libre e indivisa.
Cada despertar es triunfo profundo
de la vida sobre el descanso;
de ver los colores de este mundo.