carlos emilio correa mendez

AFORTUNADOS

Cada mañana es página nueva

y un lienzo con abundante tinta;

despierta el sol y besa la cinta 

su oro toca todo y lo renueva.

 

Cada mañana el sutil lenguaje,

del calor plácido que aminora,

retrasa levemente la hora 

de cavilar sin hacer ningún viaje.

 

Cada despertar expresa la sonrisa,

atrapada en la penumbra del ayer,

porque es libre e indivisa.

 

Cada despertar es triunfo profundo 

de la vida sobre el descanso;

de ver los colores de este mundo.