Y razón tienen los versos
cuando punzan al cobarde
y también a los perversos.
Porque nunca será tarde
que penetren la conciencia
pues tal vez algo les arde.
Hoy abunda la inconsciencia
tanto o más que la injusticia
con marcada prevalencia.
Falta el justo y la justicia
porque nadie los encuentra
donde abunda la codicia.
Busque usted y se concentra
en las letras que hoy escribo
y me dice lo que encuentra.
En los versos hoy describo
lo que pasa día a día
y también lo que percibo.
Hace poco yo leía
la matanza de unos niños
¡Con crueldad y cobardía!
¿Qué le harán unos lampiños,
al ejército que armado
va negándoles cariños?
¡Ay soldado desalmado
ya no mates inocentes
aunque te hayan entrenado!
¿Cuántos vamos muy conscientes
de las vastas consecuencias
que provocan presidentes?
Hay macabras evidencias
con amputación al sóleo
que remarca las violencias.
La cereza es el petróleo,
el poder, la hegemonía,
y lo pintan como al óleo.
Todo es pura felonía,
una ensarta de mentiras
del poder y su jauría.
Y escribiendo hoy estas liras
con palabras y labranzas
en ciudades y guajiras...
¿Sembraré las esperanzas
de que acaben algún día
del imperio sus matanzas?
Y con mí melancolía
siempre voy meditabundo
preguntando: ¿quién querría,
nuevos aires por el mundo?