Ven
Siente mi paso,
lento… firme,
como una brisa que abre lo invisible
sin pedir permiso al mundo.
Soy agua que recuerda
lo que la sed olvida decir.
Recorreré tus silencios
con fuego antiguo en la respiración,
y una brújula sin norte
pero con destino.
Que tus manos lean
lo que la voz no sabe nombrar.
Y que cada caricia
sea oración sin techo.
Me perderé en el tiempo…
descendiendo por tus orillas
hasta que el pulso deje de pensar
y empiece a escuchar.
Al sur de tu calma y mi tormenta,
tu sombra más secreta despertará
y en sus bordes sin nombre
mi alma aprenda a desnudarse sin ruido.
No busco prisa,
ni mapa,
ni frontera.
Solo tu respiración encontrando la mía
hasta que el límite se vuelva memoria.
Seamos señal sin intérprete,
eco sin testigos,
chispa cruzando lo eterno
sin rendir cuentas al tiempo.
Y cuando el silencio caiga…
que algo siga latiendo.
Como si lo que no se nombra
también supiera quedarse.
Yo en ti…
raíz que sueña.
Tú en mí…
eco que no regresa
porque aprendió a quedarse
en silencio.
La 💙 Gitana