En las horas silenciosas,
tú, suave como un alba,
te deslizas entre mis pensamientos,
dibujando en el aire
las formas de un nuevo amanecer.
Me encanta que vengas,
como el aroma de café fresco
que despierta un día,
tus palabras flotan,
como mariposas en el jardín
de mis ilusiones mas certeras.
Tu voz resuena en mi interior,
acariciando la vida,
tejiendo sueños a color,
en las sombras de una tarde
que se despliega suave,
perfumada de recuerdos.
En cada instante,
la memoria despliega
su lienzo infinito,
y tú,
transformas lo cotidiano
en un festín de sensaciones,
donde los silencios son música
y el tiempo se detiene.
Me encanta que vengas,
porque en tu presencia,
las estrellas son más cercanas,
las risas más profundas,
y en el laberinto de mis ansias,
encuentro la luz,
que danza en el aire,
pintando el mundo
con tus alegres matices.
Eres quien acaricia
el lienzo de mis días,
una realidad que se desliza
y me recuerda,
una vez más,
que vivir es hermoso,
Cuando tú estás en mi mente.
SienaR ©