Sheilo Sanz

ABSOLUTA NADA.

ABSOLUTA NADA.  


Reiterados acérrimos instantes,
intentando ser este pensamiento.

Que percibe un eco palpitante.

Invocado como perplejo
destello distante.  

Cuando se aproxima...
un inusitado sueño extraviado.

Respirando en un extraño lenguaje.

Como conspirado
elemento cósmico.

Sujeto de una nebulosa hechizante.  

Sigue reteniendo ondas sensibles, contagiadas de emocionalidad.

Esa hora fugaz y pertinaz,
que aparece de la nada.

Cuando parece querer ir...
¡ solo detrás de tí !

Este anhelo congelado.

¡ Desde esa aparente...
casi absoluta nada !

Tan invisible como abstracta. 

Inconcluso es este inusual instante.
¡ Quién sorprende a mi alma !

Creando una secuencia extraña,
como predestinada imagen eterna.

Que confunde lo complejo,
de tan seguido y amado reflejo.

Refugiado y pretendido momento,
que no tiene existencia concreta.

En un errático pensamiento,
diluído en evaporada sombra.

Tan percibido en tanta condensada,
certeza intemporal.

Que no indica ninguna salvedad.

Es desde esa palpitante entraña,
¡ tan soñadora en mi mente !

Que se acerca con prontitud.

Hasta mi noción de lo que hoy...
¡ todavia no soy !

Y de lo que limita mi entendida
realidad presente.

Que observa cada minuto extraño.

Todavía no explicado
como lógica aceptable.

Esta atemporal nada me anula,
¡ en eso que no sé !

¡Y de lo que aún no puedo saber !
desde esta latente sensación.

¡ tan extraña !
Y con tanto inocuo vacio.

De sucesos ajenos al mismo
eventual tiempo.

Que no tienen lugar conocido.

Esta nada como vacio existente,
de lo que en secreto sostiene.

Experimenta la ausencia tangible,
de lo que no sé si conozco.

Pero que no ha dejado, 
de hacerse presente.

Como algo conocido,
por mi trascendental alma.

Es durante esa fuerza imperiosa,
que sigue llegando hasta aquí.

¡ Como impacto sugestivo !
que persigue mi silencio.

Por palpitantes instantes precisos.

Donde se alertan mis sentidos,
de algo que se hace perceptible.

En lo ligero y sublime...
que deja la agradable brisa.

Durante cada exposición advertida, con atenta estupefacción.

Asi parece tenderse,
una oquedad distendida.

De elementos tan difusos...
tan distintos de lo habitual.

¡ Pero sin duda,  inherentes... !
de mi propia esencia elemental.

Que me define inmortal.

Donde también reconozco...
¡ que es un momento tuyo !

¡ Como también mío !
¡ y de nadie más !


Autor....Consuelo Sanchez