Estaba en una reunión
y se me dio por decir Djugardens;
todos al unísono me trataron de escandinavo
Estaba junto al malecón
y se me da por decir camarada:
todos al instante me trataron de izquierdista
Estaba en un partido de fútbol,
con la grada atiborrada;
entonces no pronuncie palabra,
y así mismo, nadie me dijo nada
Se me ha dado por pensar,
que uno es por lo que dice,
y si uno no dice nada:
no es chicha ni limonada.