gaspar jover polo

FALTAR A CLASE

FALTAR A CLASE

 

El primer día que decides no entrar

al instituto, sientes al momento siguiente

unas ganan enormes de volver al colegio,

al curso regular de los acontecimientos,

pues te sientes como fuera de sitio.

Aunque puedas desarrollar una enormidad

de actividades agradables, como leer

cómodamente sentado en un banco

de la alameda o entrar a los billares, no disfrutas de lleno

porque notas que no te corresponden,

porque es un día en definitiva en claroscuro,

por un lado, es perfecto, pero, por otro…

Y regresas a casa como desfondado

por tanta lucha interior, como desgastado

por un paso demasiado grande y decisivo,

por un salto que podría convertirse

en casi casi, para ti, cualitativo.

 

Gaspar Jover Polo