Tarde de viernes fina primavera
al horizonte el sol, ya en ocaso
con fe anuncia tu venida al mundo;
perenne hermosa luz, que aflora.
Gigante ser cautiva el corazón
iluminando de magia y sonrisas,
la vida que quieres y apapachas
elocuente, sabia. Toda razón.
Bella primavera, ya sumas quince
mi gran niña, arrullo de dulce voz
cada vez, más linda e inteligente.
Gracias al inmenso cielo, por vos
orgulloso de amarte y guardarte,
en la caja de mis grandes tesoros!